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Este compuesto participa en la regulación del ciclo sueño-vigilia y puede ser indicado para problemas de insomnio. En Chile, es un medicamento de venta bajo receta médica y su uso sin supervisión puede generar efectos adversos, interacciones e intoxicaciones, especialmente en niños.
La melatonina es un medicamento que se ha instalado en los últimos años como una alternativa para quienes buscan conciliar el sueño. Sin embargo, su popularidad también ha llevado a que sea considerada erróneamente como un producto natural e inofensivo.
Se trata de una hormona producida naturalmente por la glándula pineal, que aumenta durante la noche y participa en la regulación del ciclo del sueño. Cuando se administra como medicamento, puede ayudar a regular este ciclo en determinadas situaciones, pero no debe entenderse simplemente como una pastilla para dormir.
La evidencia disponible muestra utilidad en algunos trastornos del sueño y situaciones específicas, mientras que su seguridad a largo plazo todavía presenta interrogantes. En Chile, los productos farmacéuticos registrados que contienen melatonina tienen condición de venta bajo receta médica.
Por ejemplo, registros vigentes del Instituto de Salud Pública (ISP) de Chile, establecen esta condición para presentaciones de 3 mg. Además, advirtió en marzo de 2026 sobre un aumento de intoxicaciones en menores y recordó que los productos autorizados en Chile no se presentan en formato de gomitas masticables.
Una hormona que no debe confundirse con una solución para dormir
Uno de los principales errores alrededor de la melatonina es pensar que, por producirse naturalmente en el organismo, consumirla no representa riesgos. Arnoldo Miranda, Jefe de Carrera de Química y Farmacia UCSC explicó que: “La melatonina es un compuesto químico que nosotros producimos normalmente. Forma parte de nuestro ritmo circadiano y la producimos cuando nuestro organismo detecta oscuridad. El efecto que tiene es producir el sueño”.
La melatonina puede provocar efectos secundarios como: dolor de cabeza, mareos, náuseas, somnolencia durante el día, pesadillas, ansiedad, irritabilidad y cambios de ánimo. Además, puede interactuar con otros medicamentos, entre ellos anticoagulantes, antihipertensivos, medicamentos para la diabetes, anticonceptivos e inmunosupresores.
Por esta razón, utilizar una dosis o presentación que haya funcionado anteriormente no significa necesariamente que sea adecuada para otra persona o para una nueva situación. La edad, las enfermedades de base y otros medicamentos pueden modificar los efectos de un fármaco.
Antes de recurrir al medicamento también se aconseja establecer hábitos adecuados de sueño, como mantener horarios regulares, reducir la exposición a la luz durante la noche y mantener una rutina de descanso. Arnoldo Miranda aseguró que “lo importante respecto a la utilización de melatonina es que siempre sea prescrita por un médico. Hay que ser bastante cauteloso en no automedicarse ni automedicar a otros con melatonina”.
Uso que requiere especial precaución
El uso de melatonina en niños es uno de los puntos que más preocupación ha generado entre las autoridades sanitarias. El ISP informó que entre 2019 y 2022 se registraron 927 casos de sobredosis de melatonina en Chile, según datos del Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica (CITUC).
Además, entre 2020 y 2025 se notificaron 123 sospechas de reacciones adversas asociadas a melatonina, de las cuales 56,8% fueron clasificadas como intoxicaciones. La autoridad sanitaria señaló que la eficacia y seguridad de la melatonina no están establecidas para el uso general en menores de 18 años.
Existe evidencia en niños y adolescentes con determinadas condiciones, pero esto no significa que pueda utilizarse para solucionar problemas de sueño infantil. El jefe de carrera de Química y Farmacia enfatizó: “La melatonina no es un medicamento que se recomiende utilizar sin un respaldo médico en un menor. No es aconsejable la automedicación por parte de los padres hacia los hijos”.
Más allá de la edad, la recomendación apunta a evitar que la melatonina sea utilizada como primera respuesta ante cualquier dificultad para dormir. En el caso de infantes, las alteraciones del sueño pueden tener distintas causas y requieren identificar el origen del problema antes de recurrir a un medicamento.
Dentro de las recomendaciones que entrega el profesor Arnoldo Miranda, destaca el especial cuidado en su administración y puntos de ventas. “Todo medicamento debe ser adquirido en un establecimiento farmacéutico, no en feria libre ni en el comercio informal. Los medicamentos en el hogar tienen que estar almacenados y resguardados de tal forma que no estén al alcance directo de los niños”, recalcó.
La regulación chilena establece que la melatonina es un medicamento y que su adquisición debe realizarse bajo recomendación médica y en establecimientos autorizados. La preocupación reciente no responde a que el producto haya pasado recién a ser regulado, sino al aumento de su consumo y de las intoxicaciones, especialmente entre menores, además de la detección de productos comercializados irregularmente como suplementos.
En ese escenario, conocer para qué sirve la melatonina y cuáles son sus riesgos permite evitar que una sustancia asociada naturalmente al sueño sea utilizada como un medicamento sin considerar sus posibles efectos. Dormir mejor no depende únicamente de tomar melatonina: su uso debe ser por una necesidad identificada con respaldo profesional.
Nota preparada por Alejandro Burgos, estudiante en pre práctica de Periodismo