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Investigación publicada en la revista Global Ecology and Biogeography, y que contó con la participación del Dr. Jaime Villafaña, investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), reúne información sobre 145 millones de años de historia de tiburones, rayas y sus parientes fósiles.
Más de 30 mil registros fósiles provenientes de distintas partes del mundo fueron reunidos en una nueva base de datos que busca facilitar el estudio de la historia evolutiva de tiburones y rayas durante los últimos 145 millones de años.
Se trata de FINS, una base de datos global desarrollada por un equipo internacional de investigadores y presentada en un estudio publicado en la revista científica Global Ecology and Biogeography. La investigación contó con la participación del Dr. Jaime Villafaña, investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).
La iniciativa busca resolver una de las principales dificultades para estudiar la evolución de estos organismos: gran parte de la información sobre sus fósiles se encuentra dispersa entre bases de datos y miles de publicaciones científicas generadas durante décadas. FINS reúne 30.047 registros fósiles correspondientes a 5.867 colecciones, que representan 1.621 especies, 513 géneros, 89 familias y 15 órdenes. Más del 70% de los registros fueron identificados a nivel de especie. La información abarca desde el Cretácico hasta el Cuaternario, cubriendo aproximadamente los últimos 145 millones de años de la historia del planeta.
Los registros provienen de todos los continentes e incluyen información taxonómica, geográfica y geológica de cada hallazgo, como su ubicación, edad, formación geológica y coordenadas paleogeográficas. Además, cada registro se encuentra vinculado con la publicación científica desde donde fue obtenida la información. “Existe una enorme cantidad de información sobre tiburones y rayas fósiles, pero estaba distribuida en muchas publicaciones y bases de datos. Con FINS buscamos reunir y estandarizar ese conocimiento para que pueda ser utilizado en estudios de evolución, paleobiogeografía y biodiversidad a gran escala”, explicó el Dr. Villafaña.
Información dispersa durante décadas
Tiburones y rayas cuentan con un extenso registro fósil. Aunque sus esqueletos están formados principalmente por cartílago y presentan una baja probabilidad de preservación, sus dientes y dentículos son estructuras resistentes que pueden conservarse durante millones de años. Esta característica ha permitido generar un abundante registro paleontológico que entrega información sobre la evolución y distribución de estos organismos. Sin embargo, utilizar esta evidencia en estudios globales requiere conocer con precisión dónde y cuándo fue encontrada cada especie.
Para desarrollar FINS, los investigadores utilizaron inicialmente información disponible en la Paleobiology Database (PBDB), uno de los mayores repositorios internacionales de información paleontológica. Posteriormente identificaron registros que aún no se encontraban incorporados a dicha plataforma mediante una extensa revisión bibliográfica basada en Shark-References, una base especializada en literatura sobre condrictios.
El equipo identificó 843 publicaciones que no estaban incorporadas en PBDB al momento de realizar la recopilación, las cuales fueron revisadas para extraer manualmente información sobre fósiles y localidades. Como resultado, la nueva base de datos prácticamente duplica la cantidad de registros de neoselachios que estaban disponibles previamente en PBDB y amplía de manera importante la representación geográfica del registro fósil, particularmente en regiones del Sur Global. “Uno de los aspectos relevantes es que incorporamos una gran cantidad de información que no estaba disponible en las principales bases de datos. Esto permite tener una visión más completa del registro fósil, especialmente en regiones que históricamente han estado menos representadas”, señaló el investigador UCSC.
La recopilación incluye información proveniente de más de dos mil publicaciones escritas en 17 idiomas. Los registros fósiles están presentes a través de todos los grandes intervalos geológicos considerados durante los últimos 145 millones de años, con una mayor cantidad de registros durante el Cretácico tardío, Eoceno y Mioceno. El estudio destaca, por ejemplo, que Sudamérica representa todavía una fracción relativamente pequeña de los registros globales, aunque la cantidad de publicaciones sobre fósiles marinos en la región ha experimentado un crecimiento durante las últimas décadas. Esta situación podría permitir aumentar considerablemente la información disponible en el futuro.
Una herramienta abierta para nuevas investigaciones
Además de la base de datos, el equipo desarrolló FINS app, una aplicación interactiva que permite visualizar, explorar y filtrar la información de acuerdo con diferentes criterios. A través de esta herramienta, los usuarios pueden generar subconjuntos personalizados de datos e incorporar nuevos registros provenientes de la Paleobiology Database, permitiendo que FINS continúe creciendo a medida que se publiquen nuevos descubrimientos.
La aplicación también automatiza parte del proceso de incorporación de información, incluyendo variables geográficas, intervalos temporales y clasificación taxonómica. Sin embargo, los propios autores enfatizan que la validación crítica de nuevos registros debe continuar siendo realizada por especialistas. La información contenida en FINS también permite reconstruir la posición que tenían las localidades fósiles millones de años atrás. Para ello, el equipo estimó paleocoordenadas utilizando diferentes modelos de tectónica de placas, considerando tanto la incertidumbre relacionada con la edad de los fósiles como las diferencias entre reconstrucciones geológicas.
“FINS reúne más de 30 mil registros fósiles de tiburones y rayas de todo el mundo y cubre 145 millones de años de su historia evolutiva. Es una base de datos cuidadosamente curada, abierta y diseñada para que otros investigadores puedan explorarla, evaluarla y seguir ampliándola”, señaló Kristína Kocáková, investigadora de la universidad de Zurich, Suiza y miembro del equipo desarrollador.
La publicación de FINS en Global Ecology and Biogeography pone así a disposición de la comunidad científica una herramienta global y estandarizada para estudiar uno de los grupos más representativos de vertebrados marinos y seguir ampliando el conocimiento sobre su historia evolutiva.
DOI: https://doi.org/10.1111/geb.70315