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Cristóbal Rivera, estudiante de Biología Marina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), participó en una instancia de divulgación científica donde presentó una investigación bibliográfica sobre parásitos zoonóticos presentes en la reineta y el jurel, dos especies de importancia comercial en Chile.
Con el objetivo de promover el conocimiento sobre los riesgos asociados a las zoonosis marinas y su relación con la seguridad alimentaria, Cristóbal Rivera, estudiante de Biología Marina de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), presentó un póster científico desarrollado en el marco del proyecto «Una Salud», iniciativa en la que participa la académica Dra. Sandra Ferrada de la Universidad de Concepción.
La investigación surgió a partir de una colaboración realizada junto a María Soto, estudiante de Biotecnología de la Universidad Federico Santa María, instancia en la que ambos estudiantes desarrollaron una revisión bibliográfica sobre parásitos zoonóticos asociados a dos especies de peces de consumo habitual en Chile: la reineta (Brama australis) y el jurel (Trachurus murphyi).
El trabajo tuvo como propósito recopilar antecedentes científicos sobre estos organismos y contribuir a la sensibilización respecto de los riesgos que pueden representar determinadas infecciones parasitarias transmitidas desde animales hacia las personas, especialmente mediante alimentos de origen marino.
La iniciativa se vinculó con el enfoque «Una Salud», que reconoce la estrecha relación entre la salud humana, animal y ambiental, promoviendo una mirada integral frente a los desafíos sanitarios.
De la investigación a la divulgación científica
El trabajo fue presentado inicialmente en un Congreso de Ciencias del Mar. Posteriormente, los estudiantes tuvieron la oportunidad de compartir nuevamente sus resultados en un encuentro científico surgido de un curso de Zoonosis Marina.
Para Cristóbal, estas experiencias representan una oportunidad para fortalecer sus habilidades comunicativas y acercar el conocimiento científico a distintas audiencias.
“Me encanta mostrar y enseñar sobre ciencia a las demás personas. Poder exponer o defender una investigación siempre me llena de satisfacción y aprendizaje”, destacó el estudiante.
Respecto al proceso investigativo, Cristóbal valoró especialmente el trabajo colaborativo desarrollado junto a su compañera, destacando la capacidad de ambos para enfrentar los desafíos que surgieron durante la elaboración del estudio.
“Trabajamos en conjunto en todo momento y logramos resolver situaciones inesperadas que fueron sucediendo a lo largo de la investigación”, comentó.
Cabe destacar que el estudio se desarrolló mediante una revisión bibliográfica, por lo que sus resultados corresponden a la recopilación y análisis de antecedentes científicos disponibles.
Esta experiencia refleja la importancia de incorporar tempranamente a estudiantes de pregrado en actividades de investigación y divulgación científica, fortaleciendo competencias que contribuyen a su formación profesional y a la comunicación de conocimientos relevantes para la salud pública y el cuidado de los ecosistemas marinos.