Estudio analiza el estado ambiental del Golfo de Arauco y el potencial de sus recursos marinos

Por Jean Pierre Molina

La investigación integró indicadores ecológicos y análisis bioquímicos para evaluar cambios en las comunidades bentónicas y detectar especies con potencial para aplicaciones en acuicultura y biotecnología marina.

Evaluar el estado ambiental del Golfo de Arauco y aportar herramientas para su gestión y manejo sostenible fue el objetivo de la tesis desarrollada por el Dr. Patricio Torres Ramírez, graduado del Doctorado en Ciencias con mención en Biodiversidad y Biorecursos de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).

El trabajo titulado: “Dinámica espacio-temporal de bioindicadores bentónicos comunitarios y biomarcadores tróficos en el Golfo de Arauco”, fue dirigido por el Dr. Sergio Contreras Quintana, de la UCSC, y codirigido por el Dr. Eduardo Hernández Miranda, de la Universidad de Concepción.

La investigación analizó cómo las condiciones ambientales y las actividades humanas influyen en las comunidades que habitan los fondos marinos del Golfo. Para ello, consideró características del agua y los sedimentos, la composición de las comunidades bentónicas y los perfiles de ácidos grasos de distintas especies de poliquetos (Gusanos marinos).

Una mirada integral al ecosistema

Uno de los principales aportes del estudio fue evaluar la situación ambiental del Golfo de Arauco integrando indicadores ecológicos utilizados en ecosistemas costeros con análisis bioquímicos de organismos marinos. Esta aproximación permitió identificar diferencias ambientales a lo largo del Golfo y reconocer la influencia de factores naturales y actividades humanas sobre las comunidades bentónicas.

Entre los hallazgos destacó la denominada “Paradoja de Calidad”, observada en sectores profundos caracterizados naturalmente por bajos niveles de oxígeno, pero que, según algunos indicadores ecológicos clasificaron con condiciones favorables para la supervivencia de los organismos.

Esto se explicaría porque las especies presentes están adaptadas a ambientes con poco oxígeno y su presencia puede ser interpretada como una señal positiva, pese a las condiciones adversas. Para el investigador, este resultado evidencia la importancia de considerar las características particulares de cada ecosistema al momento de evaluar su estado ambiental.

Dos realidades dentro del Golfo de Arauco

El estudio identificó además diferencias espaciales en la calidad ambiental. Los sectores norte y central del Golfo, donde existe una mayor concentración de actividades industriales, portuarias y urbanas, presentaron condiciones menos favorables.

En contraste, la zona sur, cercana a Punta Lavapié, mostró una mejor condición ecológica y mayores niveles de naturalidad, constituyéndose en un área relevante para la biodiversidad marina. Estos antecedentes adquieren especial importancia frente a escenarios de cambio climático y a las presiones que enfrentan actualmente los ecosistemas costeros.

La investigación también evidenció que fenómenos climáticos de gran escala, como “El Niño y La Niña”, pueden influir en la estructura y funcionamiento de las comunidades bentónicas. Comprender estas variaciones puede contribuir a anticipar cambios en los ecosistemas costeros y apoyar futuras decisiones de manejo ambiental.

Del estudio ambiental a los recursos marinos

Otro de los resultados estuvo relacionado con los poliquetos, organismos con importante presencia en los fondos blandos del Sistema de Corrientes de Humboldt. El análisis bioquímico mostró que las especies responden de manera diferente frente a las variaciones ambientales: algunas presentaron mayor sensibilidad a los cambios del entorno, mientras otras mantuvieron mayor estabilidad metabólica.

Además, se identificaron especies como Lumbrineris tetraura y Leitoscoloplos kerguelensis (Gusanos poliquetos) con altos contenidos de ácidos grasos esenciales, particularmente omega-3. Estos nutrientes son relevantes para la alimentación en acuicultura, por lo que los resultados abren nuevas posibilidades para estudiar a estos organismos como fuente de ingredientes de valor nutricional.

Si bien su baja abundancia limita una eventual extracción directa desde el medio natural, el hallazgo plantea la posibilidad de avanzar hacia futuros sistemas de cultivo y alternativas vinculadas a una acuicultura más sostenible y circular.

Una formación interdisciplinaria

Para el Dr. Torres, la posibilidad de integrar distintas áreas del conocimiento fue también uno de los principales aportes de su formación en el Doctorado en Ciencias con mención en Biodiversidad y Biorecursos UCSC.

El investigador destacó que el programa permite abordar problemáticas ambientales desde disciplinas como la ecología, biología, química, oceanografía, biotecnología y gestión ambiental. “Uno de los mayores valores del doctorado es la permanente motivación para pensar y construir preguntas de investigación e integrarlas mediante distintas disciplinas, fomentando una visión crítica y sistémica”, señaló.

Desde su experiencia, esta formación permite no solo generar conocimiento científico, sino también orientar la investigación hacia problemáticas concretas relacionadas con la conservación de la biodiversidad y el uso sostenible de los recursos naturales.

A ello sumó la calidad académica y humana de los investigadores del programa y las oportunidades de colaboración e internacionalización como elementos que contribuyeron a su formación doctoral.