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Amanda Henríquez, estudiante de primer año de Química y Farmacia UCSC, es una de las protagonistas de “Potentes como el H2V”, publicación que reúne experiencias de jóvenes que encontraron en la ciencia una oportunidad para proyectar su futuro.
Hace apenas unos años, Amanda Henríquez era estudiante del Colegio Técnico Profesional Los Acacios de Concepción, donde cursaba la especialidad de Electricidad. Hoy, es estudiante de primer año de Química y Farmacia en la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y una de las protagonistas de “Potentes como el H2V”, publicación que recoge experiencias de jóvenes que participaron en un proyecto orientado a fortalecer el interés de mujeres por la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM).
Su historia comenzó cuando la UCSC llegó a su establecimiento educacional con una iniciativa que buscaba visibilizar el aporte de las mujeres en la ciencia y abrir nuevas oportunidades para estudiantes de enseñanza media técnico-profesional.
“Este proyecto cambió mucho mi vida y mi forma de ver no solamente la ciencia, sino también la participación de las mujeres en esta área. Me ayudó a comprender cómo muchas veces hemos sido invisibilizadas y cómo, incluso, nosotras mismas podemos llegar a pensar que no somos capaces de lograr ciertas cosas”, recordó Amanda.
La iniciativa, impulsada desde el Centro de Energía UCSC y la Dirección de Género de la misma casa de estudios, permitió que estudiantes conocieran de cerca el trabajo desarrollado en torno al hidrógeno verde. Durante dos años, Amanda y sus compañeras participaron en talleres, actividades formativas y visitas a la planta de hidrógeno verde de la UCSC, adquiriendo conocimientos que luego compartieron con otros estudiantes.
“Nosotras trabajamos comprendiendo cómo funcionaba una planta de hidrógeno verde y después realizábamos recorridos guiados para explicar a otros estudiantes la importancia de esta tecnología y su aporte para el futuro”, explicó.
Pero más allá de los aprendizajes técnicos, Amanda destacó el impacto que tuvo conocer a académicas y profesionales que se han abierto camino en áreas históricamente masculinizadas.
“Ver a mujeres ocupando cargos importantes dentro de la UCSC fue muy significativo. Uno las observa y piensa que han logrado todo eso siendo mujeres en un mundo que muchas veces sigue siendo muy cerrado para nosotras. Eso inspira mucho”, comentó.
La experiencia que definió su camino universitario
La participación en el proyecto no solo fortaleció su interés por la ciencia. También influyó directamente en una de las decisiones más importantes de su vida: elegir dónde estudiar.
“Yo no conocía la UCSC y nunca la había considerado. Pero cuando participé en los talleres, conocí las instalaciones, a los profesores y la forma en que trabajan con los estudiantes, me di cuenta de que era una casa de estudios que realmente se preocupa por las personas y las pone en el centro”, señaló.
Aunque provenía de una formación técnica en Electricidad y no había cursado asignaturas científicas durante los últimos años de enseñanza media, Amanda nunca abandonó su interés por las ciencias. Por eso decidió seguir el camino que siempre había imaginado para sí misma.
“A mí siempre me gustó la ciencia, aunque la veía bastante lejana. Química y Farmacia era una carrera que me atraía porque es muy versátil y porque aquí tiene además un fuerte enfoque medioambiental. Eso terminó de convencerme de estudiar esta carrera en la UCSC”, afirmó.
Actualmente cursa su primer semestre en la Facultad de Ciencias de la UCSC, enfrentando los desafíos propios de la transición desde la enseñanza media técnico-profesional a la educación superior. Sin embargo, destacó el apoyo recibido por parte de docentes y compañeros.
“Sé que no llegué con la misma base que muchos de mis compañeros, pero la UCSC me ha entregado herramientas para nivelarme y los profesores se preocupan de que todos podamos aprender. Desde antes de ser estudiante ya había recibido mucho apoyo, y eso se mantiene hasta hoy”, sostuvo.
Inspirar a otras jóvenes
La experiencia de Amanda quedó plasmada en “Potentes como el H2V”, una publicación que busca visibilizar historias de jóvenes que encontraron en la ciencia una oportunidad de crecimiento personal y profesional.
Para ella, compartir su testimonio tiene un propósito claro, que es demostrar que el origen o el contexto no determinan el futuro de una persona.
“Muchas veces creemos que ciertas oportunidades no son para nosotros, pero conocer a mujeres que construyeron su propio camino me enseñó que sí es posible. Espero que otras estudiantes puedan verse reflejadas en estas historias y se atrevan a seguir sus intereses, especialmente si les gusta la ciencia”, concluyó.
Con su historia, Amanda Henríquez representa el impacto que pueden tener las iniciativas de vinculación temprana entre la educación escolar y la educación superior, abriendo puertas para que más jóvenes descubran su potencial y se conviertan en protagonistas de los desafíos científicos del futuro.
Puedes acceder al libro en: https://ediciones.ucsc.cl/wp-content/uploads/2026/05/Potentes_H2V_WEB-1.pdf