Cristián B. Canales-Aguirre, graduado de Biología Marina UCSC: “El rol de los académicos debe ser más motivacional y de encantar con la línea de investigación”

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La carrera del Dr. Cristián B. Canales-Aguirre se ha visto marcada por las eventualidades del azar y por decisiones muy premeditadas considerando su futuro profesional.

El Dr. Cristián B. Canales-Aguirre egresó de Biología Marina en la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) en el año 2006. Después de un par de años de realizar trabajo de investigación comenzó a cursar su doctorado en Sistemática y Biodiversidad en la Universidad de Concepción. A tan solo unos pocos días de haber obtenido el título de Doctor en Ciencias, Cristián dio inicio a su posdoctorado. “Terminé el doctorado el 30-31 de octubre de 2014, y el 1 de noviembre ya estaba haciendo el posdoctorado. Me la jugué por postular antes de terminarlo y lo terminé en el momento que debía para poder empezar la nueva etapa postdoctoral”, indicó.

En este momento, el Dr. Cristián B. Canales-Aguirre está trabajando como investigador en el Centro i~mar,  de la Universidad de Los Lagos. Todo esto como resultado de una serie de decisiones (algunas muy premeditadas y otras producto del azar) que marcaron la carrera del académico durante las últimas dos décadas.

Primeros acercamientos

Oriundo de Punta Arenas, Cristián B. Canales-Aguirre, comenzó a interesarse por las ciencias desde muy corta edad. Apenas tuvo la oportunidad de tomar decisiones sobre su formación, inmediatamente optó por los electivos de biología durante su adolescencia. Fue en esa época que escuchó por primera vez la carrera a la que dedicaría su vida: Biología Marina. “Cuando estaba en tercero o cuarto medio,  una compañera de curso de mi hermana entró a estudiar Biología Marina en la Universidad de Concepción, fue primera vez que lo escuchaba. Y bueno, eventualmente llegó el momento en el que tenía que postular y tomar decisiones. Mi primera opción fue Biología Marina, quizás pensando en explorar todo un mundo que no estaba siendo tan explorado, o al menos así lo sentía desde mi perspectiva de un estudiante de cuarto medio de colegio público”, comentó.

Su llegada a la Facultad de Ciencias en la UCSC no contó con premeditación. Al contrario, fue una sorpresa para él; pero, a fin de cuentas, una grata sorpresa. “Cuando postulé estaba enfocado en la carrera y no recuerdo a cuáles universidades postulé. Cuando un colega (en ese tiempo estudiante) me preguntó si había postulado a Biología Marina le dije que sí, y cuando preguntó dónde le dije en Concepción, sin saber que había más de una casa de estudio en la ciudad que impartía la carrera. Pero, nuevamente, no creo haberme equivocado en este azar porque estoy súper contento de haber estado en la UCSC por las metodologías de enseñanza; desde mi punto de vista, más amplias. En la UCSC no estaban tan interesados en que te aprendieras todo de memoria, sino más en comprender la teoría y las interacciones ecológicas de los organismos marinos. La rama de Ecología de la Santísima -desde mi punto de vista- es bastante fuerte comparada al menos con otras casas de estudio donde imparten Biología Marina en la región”, relató el académico.

Desde que estaba cursando el pregrado en la UCSC, el Dr. Canales-Aguirre comenzó a definir sus áreas de interés y a focalizar su atención y sus esfuerzos hacía las mismas. “En tercero de universidad me di cuenta que quería dedicarme al área de la genética, pensando en hacer mi tesis y después trabajar haciendo investigación. Y este trabajo conlleva hacer postgrado y toda la línea que está detrás de eso, ya sea magister o doctorado. Y ahí me empecé a decidir qué electivos debía tomar para llegar a ese destino. Mi plan era aprender lo que más pudiese para tratar de ser útil y esencial donde trabajaba”,  indicó.  Fue precisamente esta manera de entender el proceso lo que lo llevó a trabajar aproximadamente 4 años como asistente de investigación después de haberse titulado como biólogo marino. En este periodo se enfocó en la realización de publicaciones científicas para contribuir –en sus propias palabras- “pequeños granitos de arena” (los cuales le ayudarían a ingresar al programa de Doctorado un par de años más tarde).

El quehacer del investigador

El trabajo actual del Dr. Cristián B. Canales-Aguirre en el Centro i~mar está conformado por una multiplicidad de tareas, pero al final de cuentas todas giran en torno al mismo eje: la investigación. “Como cualquier otro académico mi trabajo consta de clases de pregrado y principalmente de postgrado, guiar estudiantes con sus proyectos, publicar documentos científicos, algunas actividades administrativas, participar en las reuniones del centro, conectar el territorio con la investigación que hacemos, entre otras actividades”.

Estas funciones hacen que se mantenga en constante contacto con estudiantes de pre y postgrado, notando ápices de desmotivación en los primeros “Los veo un poco perdidos. Desmotivados. Obviamente no en todos los estudiantes, pero encuentro muchas veces que están un poco perdidos y ahí el rol que tienen los académicos en distintas universidades que tiene ésta u otras carreras debe ser más motivacional, de encantar con la línea de investigación que tienen”. En relación a esto último y sobre su interés por la investigación indicó que “la carrera académica es demandante, es más que full-time. Hay que estar escribiendo manuscritos, proyectos y hay muchas cosas que son a deshoras. Por eso también no hay que “venderles la pomada” a los chicos con la carrera de investigación, sino preguntarles si les interesa este estilo de vida”.

Un estilo de vida que no es para cualquiera, en el caso del Dr. Cristián B. Canales-Aguirre se ha visto marcado por una búsqueda constante del equilibrio entre su trabajo y su tiempo libre. El académico comentó que ha pasado por variadas tácticas para poder llevar a cabo la investigación de la mejor manera, desde trabajar hasta muy tarde hasta dejar ese hábito y cambiarlo por levantarse muy temprano por las mañanas para poder realizar avances.

Para concluir, el titulado de Biología Marina en la UCSC destacó positivamente la presencia de varios de sus excompañeros en el Centro i~mar, lo cual ha impactado positivamente tanto en su trabajo como en el trabajo del centro en conjunto. “Para mí fue muy agradable, ya que sabía que estaba el colega José Luis Muñoz en el centro. Tener a alguien conocido cuando estás iniciando es muy satisfactorio. Tener un colega cercano para poder hacer preguntas. Creo que hay un pequeño nodo de “santísimos” en el i~mar con los cuales interactuamos y tenemos una buena afinidad. Saber que vienen de la universidad y que tenemos recuerdos comunes es bien grato”, indicó Cristián B. Canales-Aguirre.