Estudio comparó la adaptación de diferentes crustáceos en etapa de desarrollo frente a las distintas mareas

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Tres tipos de cangrejos fueron investigados para determinar cómo resisten los distintos tipos de condiciones de marea baja en etapas de ontogenia. Estas especies se pueden encontrar comúnmente en las costas chilenas de norte a sur y tienen valor biológico y económico.

La investigadora Natalia Viña, como parte de su investigación mientras cursaba el Magíster en Ecología Marina de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), efectuó el estudio titulado: “El efecto en cascada causado por la emersión durante la ontogenia temprana de los crustáceos porcelánidos de la Costa Pacífico Sur-Oriental: Respuestas bioquímicas en la descendencia de los futuros crustáceos”.

Para esta investigación, Natalia Viña contó con el apoyo de Fabián Guzmán, investigador del Laboratorio 22 de Recursos Hidrobiológicos y el director de tesis fue el Doctor Ángel Urzúa de la Facultad de Ciencias UCSC. El estudio logró ser publicado en la revista Comparative Biochemistry and Physiology, Part A (CBP).

El estudio consistió en analizar tres tipos de crustáceos en etapa embrionaria y primera larva: Petrolisthes laevigatus, Petrolisthes violaceus y Allopetrolisthes punctatus (cangrejo shangai), especies que están relacionadas entre sí. La investigación buscó enfrentarlos a eventos de emersión, lo que significa que los organismos estuvieron en condiciones de marea baja (con poca agua y poca humedad por 5 horas) e inmersión (sumergidos bajo el agua). El estudio consideró muestras de organismos de la playa rocosa de Lenga. “Queríamos ver una señal sobre su desarrollo y si esto generaba cambios a nivel de energía”, sostuvo Natalia Viña.

Las condiciones comunes de los Petrolisthes laevigatus es la más cercana a la costa de los tres, el Allopetrolisthes punctatus se encuentra normalmente sumergido, mientras que el Petrolisthes violaceus en una zona media a los dos anteriores.

Acerca de la importancia de la investigación, Natalia Viña explica: “Hay algunos estudios con estos crustáceos, pero en etapas adultas, aquí lo que estamos viendo es en etapas embrionarias y queríamos saber qué diferencias había en este caso de proteínas, lípidos, glucosa, la parte bioquímica de los ácidos grasos, a nivel de los embriones y su desarrollo hasta la primera larva, las cuales son poco estudiadas y claves para la supervivencia de las poblaciones”.

 

Resultados

Los embriones de Petrolisthes laevigatus enfrentan mucho mejor los eventos de emersión que los eventos de inmersión, donde más se evidencia este fenómeno es en la parte lipídica asumen los investigadores, esto debido a que en condiciones de estrés se gasta mucha más energía para poder seguir con vida.

La científica explica que la mejor adaptación de estos especímenes puede ser debido a que las madres Petrolisthes le entregan mejores condiciones energéticas a comparación a los Allopetrolisthes, que seguramente por su estilo de vida (estar más sumergidos) enfrentan menos condiciones de estrés y aún así, logra desarrollarse hasta la larva, pero con problemas de movilidad. Esto significa que a largo plazo sí le afectan mucho más los eventos de emersión a los embriones. “Averiguamos las etapas embrionarias, las que no son muy estudiadas, debido a su complejidad. Quisimos ver la capacidad de adaptación frente a estos eventos”, comenta la investigadora.

Igualmente hay diferencias adaptativas entre el Petrolisthes laevigatus y el Petrolisthes violaceus, ya que el primero resiste mucho mejor que el otro espécimen, dejándolo en un segundo lugar en cuanto a la adaptación de los tres tipos de crustáceos investigados.

“Los embriones ahora se están estudiando mucho más, ya que son una etapa importantísima y es donde son más vulnerables. En un contexto de cambio climático podemos ver si estas especies se adaptan bien o no a las variaciones ambientales, considerando los aspectos como salinidad o la temperatura.  Una especie en etapa adulta puede soportar mejor estas condiciones, pero un embrión o larva no y se podría perder la población”, concluye la investigadora.