Proyecto del Fondo de Investigación Pesquera y de Acuicultura busca evitar el ingreso de especies exóticas por aguas de lastre

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Fuente: Proyecto GEF Especies Exóticas Invasoras – Chile

Solo en tres puertos del país, entre 2014 y 2016, se descargaron unas 100 mil toneladas de agua de lastre que podrían haber transportado, al menos, unas 100 especies altamente invasoras. Ante este panorama, investigadores de la Universidad Católica de la Santísima Concepción trabajan en una metodología para evaluar el riesgo de introducción de especies exóticas en las costas del país.

En el mar de Chile existe un tráfico marítimo constante. Todos los días, durante todo el año, circulan cientos de barcos provenientes de distintos lugares del mundo. Mucho de ese tráfico se focaliza en los puertos, en donde se produce la carga y descarga de aguas de lastre, es decir, aquellas aguas que utilizan los barcos para estabilizarse al momento de la navegación. En ese proceso se pueden trasladar especies exóticas que podrían convertirse en invasoras, plagas o agentes patógenos afectando la salud humana y la economía del país. Por este motivo, investigadores del Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), trabajan en un proyecto del Fondo de Investigación Pesquera y de Acuicultura (FIPA) que busca establecer una metodología para evaluar el riesgo de introducción de especies exóticas a partir del tráfico marítimo internacional en las costas chilenas.

Este tipo de transporte constituye una gran puerta de acceso para especies invasoras, las que se caracterizan por su capacidad de alterar significativamente los ecosistemas, además de afectar la economía nacional, la salud y la seguridad de la población. “Solo en tres puertos del país, Valparaíso, San Vicente y Puerto Montt, entre 2014 y 2016, se descargaron unas 100 mil toneladas de aguas de lastre, las que fueron cargadas en más de 100 lugares diferentes, y que potencialmente podrían haber transportado desde otras áreas geográficas, al menos, unas 100 especies de alto riesgo, es decir, especies que ya están registradas como invasoras que causan impactos negativos de distinto tipo”, advierte Patricio Camus, académico de la Facultad de Ciencias de la UCSC, e Investigador responsable del proyecto FIPA.

Contexto internacional

En septiembre próximo entrará en vigencia un convenio internacional que compromete a todos los países suscritos a aplicar formas de control y fiscalización para el ingreso de especies exóticas a través de aguas de lastre. “Si bien Chile no suscribió a este convenio, no puede quedarse fuera, pues se trata de un acuerdo que va a regir a nivel internacional, y el país debe contar con protocolos de monitoreo y vigilancia”, explica Patricio Camus. Por esa razón, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura junto a la Armada de Chile fueron las encargadas de generar las bases del proyecto de investigación para preparar al país para la entrada en vigencia de este convenio.

“El objetivo es realizar una evaluación del riesgo de introducción de posibles agentes patógenos, plagas y especies exóticas invasoras en el mar por medio de descarga de aguas de lastre en todos los puertos el país”, señala Patricio Camus. El proyecto contempla evaluar la metodología investigada en tres puertos pilotos: Valparaíso, San Vicente-Concepción, y Puerto Montt-Calbuco. “Escogimos tres áreas geográficas distintas para evaluar diversos escenarios de clima, volumen de agua transportada, tipos de barcos, etc., lo que la hace una investigación bastante compleja”, explica Camus.

Entre 2014 y 2016, estos tres puertos registraron más de 500 barcos, con unas 1.000 visitas durante el periodo, según datos entregados por los investigadores. “El sistema de análisis de riesgo en el que trabajan biólogos e ingenieros del proyecto, permitirá determinar el riesgo potencial del tráfico marítimo, una adecuada fiscalización y mejoras en la toma de decisiones preventivas”, indica Patricio Camus. Al mismo tiempo, el sistema considera una amenaza a todas aquellas especies reconocidas como invasoras en el mundo y que cualquier barco podría transportar. Patricio Camus explica que las amenazas biológicas pueden venir de lugares alejados, así como del propio país. Por eso es importante el registro de cada barco que lleva la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (DIRECTEMAR), institución colaboradora del proyecto de investigación y que será la encargada de intervenir y coordinar el sistema una vez establecido.

La investigación es financiada por el FIPA y concluirá a finales de 2017.