Se puede: doctora en Ciencias es profesional y madre a la vez

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María Cristina Yeber es una destacada investigadora del área medioambiental . Además se desempeña como decana de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción

Fuente: Diario La Estrella Concepción

De las nueve facultades que cuenta la Universidad Católica de la Santísima Concepción, hasta hace poco, ella era única mujer con el título de decana (se incorporó hoy otra en Ingeniería). Se trata de María Cristina Yeber, decana de la Facultad de Ciencias, quien lejos de describir su ambiente laboral como uno complicado por su condición femenina al mando, aseguró que es al contrario y que ha sabido llevar el cargo, gracias al apoyo de sus colegas.

“Es un desafío bastante grande. La Facultad de Ciencias generalmente eran puros hombres. Cuando llegué, fui la tercera mujer. Pero acá el nivel es parejo, no hay diferencia ni discriminación. Hay mucha colaboración. Para los hombres, que una mujer esté a cargo, no es raro. Todo lo contrario, uno puede llevar mejor el clima”, confesó.

Multifacética

Nacida en Chillán, María Cristina realizó sus estudios en “un liceo con números como se decía antes, en el Marta Brunet”, comentó entre risas. Fue en ese lugar donde las ciencias comenzaron a gustarle, a pesar, dijo, que en esos tiempos no se impartían tanto. “En el colegio teníamos unos laboratorios. Me gustó mucho la química en tercero medio”. Así entró a estudiar en la Universidad de Concepción a estudiar Licenciatura en Química en la Facultad de Ciencias, pero su inquietud no cesó, así que siguió estudiando posgrados.

“Después hice el doctorado en Ciencias Ambientales en el EULA. Gracias a eso, estuve dos años en Alemania. Y después en Brasil, en la Universidad de Campinas.

Luego, el 2001 llegó hasta la UCSC, en docencia e investigación. Pero fue avanzando hasta ser hoy decana de su facultad.

Sin embargo, María Cristina también tiene otra gran labor: ser madre y esposa. Está casada hace 25 años y tiene dos niñitas de 16 y 13 años.

“Postergué un poco la maternidad, porque debía viajar mucho por mis proyectos. Estuve en Finlandia, Alemania, España (Almería viendo los procesos del agua). Cuando terminé mi doctorado, decidí tener familia. Estoy un poquito pasada jajajá, pero igual bien, porque si hubiese sido antes, me habría complicado mucho más por mis viajes”, explicó la doctora.

Ella está chocha con sus dos retoños. La más grande ya tiene pensado qué estudiar. No seguirá sus pasos, sino que se moverá por la Siquiatría. “Ojalá le vaya bien”, dijo con orgullo.

Esa labor de madre es la que mezcla con sus desafíos laborales como “patentes en biorremedación, ahora se está generando una patente en el tratamiento de aguas vía biorremedación, por ejemplo. Y soy réferi de publicaciones internaciones”, contó María Cristina.

“Es un desafío bastante grande (…) Pero acá el nivel es parejo, no hay diferencia ni discriminación”